viernes, 15 de febrero de 2013

UNA NOTA DE “EN LO QUE SE CONVIERTE LA VIDA”



El tiempo pasa, pasan muchas cosas y otras muchísimas ni siquiera en mis sueños veo pasar, es difícil porque tengo muchos sueños incumplidos con los que no decidiré rendirme. Pasa el tiempo y dije mucho y muchísimas cosas que deje de decir o simplemente dije tarde cuando ya no valía la pena. Insisto en creer que la vida no es difícil y aunque no sea lo que yo quiero, sigo viviendo con las mismas ganas de un fin de semana de fiesta.

Hay alguien con quien en ocasiones quise compartir más la vida, pero que hoy creo que no hubiese valido la pena, porque se convierte en fuente de ciertos momentos que hubiese deseado no vivir, y no porque me hayan dejado una huella imborrable, si no porque disminuyeron mis posibilidades para ser feliz, en esos momentos de vida.

Creí que teníamos mucho en común, pero descubrí con los días que más allá de ciertas aficiones no hay lazos fuertes que unan nuestras almas, porque son nortes muy diferentes, ideologías diferentes, pensamientos diferentes, y aunque seamos de la misma trajimos diferentes consecuencias.

Quizá sea el poder que se quiere tener, o la influencia que se quiera generar, quizá sea una inagotable fuente de competencia  carente de fundamentos, o una lucha de egos insatisfechos. No puedo aun definir que han sido esos inespecíficos días, pero lo único que si se puede concluir claramente es la nula comunicación, aunque estemos en la más profunda de las conversaciones.

No encuentro en mis intereses reparar algún daño, no tengo claro si lo cometí, y aunque actos no involucren mi perjuicio directamente, es parte de la misma cobija afectarse por quienes nos arropamos con ella.

Y qué sentido tiene apropiarlos de algo que no los involucra, qué sentido tiene abrirse si no puede hallarse una situación. Y es que hago yo esto solo por dejar una nota contando todas las cosas en las que se convierte la vida, y de lo tensionante que es compartir la vida con quienes vives pero no te comunicas.



miércoles, 13 de febrero de 2013

¡DE FRENTE! EMPECEMOS EL NEGOCIO

Es difícil hablar en un idioma universal, porque somos tan inconscientemente arraigados a la cultura que se da en el entorno en el que vivimos que se nos es difícil expresarnos en términos generales, para dar entender justo lo que queremos entender, y no sé de la situación de jugar al teléfono roto; sin embargo los comportamientos sociales tienden a tener los mismos códigos sin discriminación de comportamientos culturales, en otras palabras, la guerra del sexo más fuerte, los puntos de vista políticos, los conflictos religiosos (creencias), los tecnócratas, la batalla del centavo, la sexualidad y la familia.

La sociedad está llena de tantas cosas incomprensibles que no entiendo que es más triste, si quienes abusan de los demás en cualquier instancia o quienes juzgan al resto solo por cómo se ven y no hacen absolutamente nada por despejar todas las dudas que llegan a la mente cuando vemos a gente sustancialmente diferente.
Las relaciones están llenas de estereotipos, crecemos con la concepción de deber y tener que hacer muchas cosas que no nos gustan, creyendo que hay que decir esto en vez de lo otro, de hacer a en vez de b, de caminar en lugar de correr de hacer cualquier cantidad de cosas que ni siquiera son funcionales para la humanidad.
Hay gente impartiendo valores por todas partes, gente tratando de meterte la palabra de Dios por el culo, un canal religioso por cada cinco canales, y son precisamente algunas de esas personas quienes más predican los que menos practican, y es que hacen el ridículo cuando se dirigen hacia ti y te hablan de hermano, amén, alabado sea Dios,  gloria, ALELUYA. Considero que son palabras tan serias que solo se deben usar en el contexto de darle la gloria a Dios pero las cito solo para reírme de quienes hacen mal uso de ellas y creen que van a alcanzar el cielo siguiendo esas falsas practicas que unos cuantos creen que garantizan el permiso de San Pedro. Quiero aclarar que si soy católico, pero a veces no lo recuerdo, porque han sido los mismos hombres los responsables de tanta gente atea, inventando cada ridícula celebración que se les ocurre, bendiciendo cada litro de agua que se toman, escuchando diez horas de misa por semana, y algo que me parece tan deprimente que es escuchar esas eternas alabanzas en recintos cerrados, donde se escucha una voz gritando que  Jesús es tu amigo, vamos, y las reflexiones son lo peor, nada que ver, y lloren y chisten quienes tengan que hacerlo porque no me importa y no crean que por escribir esto me voy a ir al infierno, al contrario me he ganado el cielo más que esos que hacen el ridículo yendo de puerta en puerta  supuestamente evangelizando, que quienes alaban a Dios yendo eternamente a grupos religiosos que parecen no terminar, donde hay profetas que hacen casi lo que un brujo o tarotista, que quienes llevan permanentemente un rosario colgado al cuello, una “aseguranza”, o cualquier rito, objeto o situación parecida. Yo he hecho mucho de lo que aquí menciono y por eso considero tener la potestad de hacer esta clase de comentarios porque se clase de simplicidades que se dan allí.
Te han criado con reglas estúpidas, reglas sin valor y  sin sentido, y se nos han metido tanto en la piel que ni con este siglo creo que se empiecen a extinguir, que los hombres no lloran, que las mujeres son las del quehacer, que el hombre trabaja y aporta el sostén del hogar; me refiero justo a eso que sabemos todos, ahora quiero mencionar esas reglas que no se mencionan pero son las que más se meten en la piel y distorsionan cualquier pensamiento objetivo y hace que vivamos en una sociedad desequilibrada, en poder de quienes no poseen las cualidades para darle equidad a la vida. Cosas que no se dicen pero se saben, tales como la libertad que se le dio al hombre y todo lo que se le prohibió a la mujer, tales como que pensamos que las profesiones han de ligarse al sexo y en nuestros pensamientos siempre decimos enfermera, no decimos enfermero, cuando hablamos de spas o salas de belleza, solo pensamos en mujeres y homosexuales, cuando hablamos de mineros, no se nos ocurre una minera, una mujer que maneje maquinaria pesada, un hombre que haga pedicura, siempre pensamos en la muchacha del servicio, no pensamos en el muchacho del servicio y aunque sea información decodificada de tiempo atrás no hemos sido capaces de romper las ataduras y la tendencia es a pensar exactamente lo mismo en las relaciones sociales que existen entre una persona y otra, como pensar que las mujeres hermosas son dueñas de algo solo por sus atributos, que la amistad entre sexos opuestos es imposible porque una de las partes entonces tiene una carácter sexual diferente, que la pinta dice exactamente quién eres, que escuchar cierto tipo de música te hace un marihuanero. Ligamos casi que inmediatamente las características a los comportamientos y lamento que sea así, porque ya es una acción tan natural que ni en la sociedad más evolucionada del planeta es diferente.
Es difícil cuando alguien trata salirse de su cultura, cuando alguien prefiere rock en vez de vallenato, cuando alguien prefiere una mimosa en vez de un trago de aguardiente, y esto está muy fuera del género, va más allá de la familia, es algo con lo que se nace, son muchas ilusiones que forman un gran sueño, eso es bonito hasta ahí, pero no se porque hay gente animal que se empeña en arraigarse a esos

PASA EL TIEMPO Y...


El tiempo pasa, todos saben que es una verdad absoluta, veo como cambia todo, y como ciertas cosas que particularmente desearía que cambiasen siguen iguales  ante mis ganas de vivir un mundo lucido de grandes ideas y muchas aventuras.
Con el día a día, unos defectos desaparecen, otros simplemente empeoran y poco a poco concluyo que nunca fueron un defecto si no un don visto con malos ojos cual ironía de la vida que mientras eres tan bueno te toman de infante para sortear las pruebas que la vida coloca.
Los kilos, la gravedad haciendo su efecto, las nuevas generaciones que llegan, las experiencias, las canas, y los días venideros que con fortuna deseosos esperamos nos lleguen. Todo cambia, todo gira, día y noche, la vida da sus vueltas y es ahí cuando característicamente noto que estoy en el mismo lugar aunque cambie de ciudad, aunque cambie de ambiente, aunque la gente sea distinta, yo siempre permanezco en el mismo sitio; ya en estos días no sé si es muy bueno o muy malo. Porque aunque mi ropa sea otra y mi físico algo diferente, siento que mi corazón aunque un poco más duro y preparado sigue siendo un corazón abierto a quienes quieran compartir de buena manera la vida conmigo.
El tiempo pasa y ya hay muchas cosas que quise decir y ya dije, hay otras que quise decir y ya es muy tarde para decir, hay unas que simplemente ya no sé si valen la pena ser dichas o simplemente tragármelas por miedos o por prudencias, el tiempo pasa y yo supere muchos miedos, encontré otros en el camino, se que probablemente los supere en el futuro y que también pueda encontrar otros. El tiempo paso y hubo muchas cosas que quise hacer y yo no sigo la doctrina de “las cosas pasan por algo” en este caso “las cosas no pasan por algo”, porque simplemente trabajo por el que mis expectativas se cumplan y si mi rendimiento no es eficiente ya estoy preparado para que no pasen.
El tiempo paso y algunas personas me ven peor de lo que me veían antes, a otras las pude haber sorprendido, a otras sencillamente me sigue teniendo sin cuidado los ojos con los que me ven, y todo es porque el tiempo paso y me  sigue dando la seguridad y las herramientas para empoderarme de fortaleza y seguridad para ser quien soy sin temor de herir o lastimar a alguien más.
El tiempo paso y yo sigo aquí, buscando que las cosas cambien y sigan mejorando.